Si alguna vez ha comprado o vendido bitcóin en un mercado entre particulares (P2P), le resultará familiar que acuerda un precio con alguien a quien no ve, transfiere primero y espera. Espera a que el otro confirme el pago, espera a que se liberen los fondos, espera media hora —a veces más— con la duda de si al otro lado hay alguien de fiar.
Quien tiene un familiar en Maracaibo, Caracas o Barcelona sabe que enviar unos cuantos USDT desde Perú puede significar una odisea. Desde cotizaciones muy por encima del mercado en las casas de cambio tradicionales, a páginas web que le piden sus datos, fotografía de su documento de identidad, el origen de los fondos. En fin, más papeles de los que le pediría un banco para un crédito hipotecario. Veinticuatro horas después, por fin, puede hacer una transferencia de soles para comprar unos cuantos USDT para un envío pequeño.
Lo que mucha gente no sabe es que eso mismo —comprar o vender activos virtuales— se puede hacer muy cerca de su centro de labores o de su casa, con dinero en efectivo y en pocos minutos. Se llama cajero bitcoin. Aquí le contamos qué es un cajero bitcoin, de dónde viene y cómo se usa.
El primer cajero bitcoin del mundo se puso en servicio el 29 de octubre de 2013, en una cafetería del centro de Vancouver, Canadá. Solo cuatro años después de la aparición de Bitcoin. En sus primeros días tuvo más curiosos que clientes, una situación que nos suena familiar, por cierto. En diciembre de ese mismo año llegó el primero a Europa, en Bratislava; y en febrero de 2014, a Estados Unidos, en un bar de Albuquerque.
En el Perú, cinco años después, en septiembre de 2018, pusimos a disposición del público este servicio en el centro de Lima. Este cajero sigue funcionando a día de hoy a unos pasos de la Plaza Mayor de Lima. Ha cambiado de dirección, no de oficio. En su momento representaba una alternativa para quienes buscaban adquirir bitcóin sin tener que enviar dinero a una cuenta bancaria en el extranjero, con los costes y el riesgo que eso supone, para comprar bitcóin en una página web que ponía las cosas en otro idioma. En ese tiempo no habían páginas web o aplicaciones que operasen en Perú de una manera profesional, el sector era visto como muy opaco.
Al principio, los cajeros bitcoin solo aceptaban efectivo. Sin embargo, con los años los fabricantes y operadores han incorporado otras formas de pago como las tarjetas de crédito y débito, y recientemente, los pagos con código QR. A día de hoy, los cajeros bitcóin están en distintas partes de tu ciudad a las que es muy fácil llegar, haciendo realidad lo que años atrás se anunciaba en medios de prensa, sin llegar a concretarse. Por otro lado, en Cajero no solamente ofrecemos la compra y venta de bitcóin, sino que también ofrecemos otros activos virtuales, como USDT, USDC y ETH.
Un cajero bitcoin es una máquina con la que se compran o se venden activos virtuales. Se parece al cajero del banco o a una máquina expendedora en la forma —una pantalla, unos botones, una ranura—, pero no hace lo mismo exactamente. El del banco está asociado a su cuenta y le devuelve su dinero; este no está asociado a ninguna cuenta suya: cambia efectivo por activos virtuales, y activos virtuales por efectivo.
Las dos funciones en la misma máquina es lo que todavía produce intriga y satisfacción. La idea que todos tenemos de un cajero es la de retirar dinero: usted llega, introduce su tarjeta y se va con el efectivo. El cajero bitcoin hace eso mismo, pero a cambio de activos virtuales que usted envía desde su billetera. Y, además, hace lo inverso: recibe su efectivo y le entrega los activos virtuales a su billetera. Que una máquina entregue billetes a cambio de algo que no es un producto bancario es reciente, y por eso todavía produce esa sensación de haber dado con la fuente del milagro.
En nuestros equipos, de momento, se opera con dinero en efectivo.
Usar un cajero bitcoin es muy sencillo puesto que, al igual que con los cajeros del banco o las máquinas expendedoras, basta con seguir las instrucciones que pone la pantalla táctil y que le guían en su transacción. No requiere conocimientos técnicos o un certificado. Solo requiere saber lo elemental del funcionamiento de una billetera bitcóin o de criptomonedas. En este sentido, es ideal para quien ya ha realizado alguna que otra transacción con su billetera bitcóin. Le resultará aún más intuitivo y seguro que operar con una página web que pone unas barras rojas y verdes y unos números cambian cada dos por tres.
Si va a comprar. Toque la pantalla y elija el activo virtual que quiera —bitcóin, Ether, USDT o USDC—. Seleccione «Comprar» y muestre el código QR para recibir en su billetera: la máquina lo reconoce y comprueba que esa dirección corresponde al activo que ha elegido y le muestra la misma dirección escrita en texto, para que usted confirme que es la de su billetera y no otra. A partir de ese momento, puede introducir todos los billetes —de uno en uno o en lotes, según el equipo— que vaya a utilizar en la operación. Finalmente debe elegir el botón «Comprar» para completar la operación y, si lo desea, solicitar su recibo. En pocos minutos, el activo llega a la dirección que usted ha indicado.
Si va a vender. Elija «Vender» e indique el importe que desea retirar en la moneda que el cajero tiene disponible. El cajero le entregará un recibo impreso en la que encontrará las instrucciones para continuar y una dirección en formato QR a la que, desde su billetera, deberá enviar los activos que va a cambiar, de acuerdo a lo cotizado en el recibo. Una vez que los envía debe esperar unos minutos: cuando la red confirma, se acerca nuevamente a la máquina y presenta el recibo original en la opción «Redimir ticket» para que le entregue el efectivo. Lo llamativo es el orden: aquí es la máquina la que recibe los activos virtuales y entrega el efectivo, al revés de lo que uno espera de un cajero.
Para lo uno y para lo otro necesita lo mismo: una billetera de la que usted tenga el control y su número de móvil.
Usar el cajero bitcoin solo requiere tener una billetera propia —de bitcóin o de otras criptomonedas— y saber lo básico: enviar y recibir. Es útil, además, que nos dé un número de móvil para recibir las notificaciones del estado de su transacción. Lo demás se aprende en la primera visita, y para eso estamos.